El Sijú

Memories and opinions of a little owl

There’s nothing wrong with me

Yo quisiera, Nataniel, abrir la ventana, esa de dos hojas que se empujan con ambas manos hacia fuera, y gritar a la luz del mediodía que there’s nothing wrong with me! Ya ves que ni siquiera me atrevo a escribirlo en cubano. Claro que hay muchas cosas en mí que no están bien: la ira, el tedio, la falta de compasión, el apuro… Pero cualquiera entiende lo que quiero decir, ¿cierto? No hay paz para estos amantes sino en una utópica Arcadia. Pensarías que bastase, ¿pero qué paz es esa en una tierra que no existe? No había palabras en nuestra lengua, Nataniel, para bien nombrar aquello que, en consecuencia, no existía. Todavía los escucho, incluso a aquellos que pretenden salvarse pero continúan usando el único lenguaje que saben, sin darse cuenta de que el problema es sistémico. ¿Yo? There’s nothing wrong with me, ya lo sabes. Por eso no digo nada. Por eso me consuelo deslizando mis manos por las curvas exóticas de otros alfabetos. Por eso, en lugar de abrir la ventana y gritarlo, callo cerrando los ojos.